Los
demandantes Brad Scott y Todd Harrington acusan al gigante de haber violado la
Ley de California de Invasión de Privacidad (CIPA, según sus siglas en ingles).
Según ellos, el servicio Gmail escanea de manera clandestina los correos,
interceptando intencionadamente mensajes privados sin permiso de los usuarios.
Los demandantes insisten en que tal acción viola dos cláusulas de la ley que se
refieren a las escuchas y a la intercepción de las comunicaciónes.
Por su
parte, Google rechaza las acusaciones e insiste en que el proceso de escaneo de
los mensajes está completamente automatizado y que no supone ninguna
participación de los individuos. También subraya que este proceso es
imprescindible para “defender a los usuarios” de virus y spam. Además, Google dice
que las acusaciones tienen poca base, ya que no contienen datos ni evidencias
concretas.
El gigante del Valle del Silicio opina que esta demanda no es más
que un intento de "adulterar" la legislación, ya que la CIPA no
contiente ni un solo punto que se refiera a Internet, correos electrónicos o
comunicación electrónica.
