Rafael Nadal y Roger Federer cedieron los billetes para la final de
Doha a Gäel Monfils y Jo-Wilfred Tsonga respectivamente. Mientras el
balear cayó ante el primero en un duelo intenso y con alternativas, el
suizo tuvo que retirarse del evento qatarí al resentirse en la previa de
su duelo de unos problemas de espalda.
Gäel Monfils es uno de esos jugadores correosos a
los que hay que ganar dos veces cada punto y cuyo depósito de
combustible parece no acabarse nunca. Eso está demostrando en Doha,
primera parada del calendario tenístico, donde ha doblegado por segunda
ocasión a un Rafael Nadal, que, a pesar se seguir dando
pasos al frente en cuanto a juego y sensaciones, los resultados siguen
evidenciando necesidad de mejora. El galo se impuso por un marcador
global de 6-3 y 6-4 tras una hora y treinta y cinco minutos en el
partido que cerró la jornada en la Pista Central del Khalifa
International Tennis Complex de Doha. Un solo break -firmado en el sexto
juego- fue suficiente para que Monfils se apuntara la primera manga.
Hasta el momento de su ejecución, el partido mostró a dos jugadores
afinados con su servicio y deleitando al respetable con intensos
peloteos desde el fondo de la pista. Nadal quería llevar la iniciativa
de los puntos golpeando metido en pista, pero Monfils no se lo puso
fácil corriendo, llegando y jugando todo. El galo, que sacó brillo a su
revés cruzado creando ángulos imposibles, finiquitó el primer acto
crecido y jaleado por un público rendido a su patrón de juego.
Roger Federer dudó incluso salir a la pista para medirse en cuartos de final ante Andreas Seppi. En la ronda anterior, ante Grega Zelmja, había notado unas molestias en la espalda que le recordaban a malas sensaciones del pasado. A pesar de jugar y ganar al italiano en tres mangas, las molestias no remitieros -sino que se agudizaron- y el suizo tomó la decisión de no saltar a la pista en semifinales ante Jo-Wilfred Tsonga. "Al servir y al correr me molesta y es difícil, por eso creo que la decisión correcta es no jugar", comentó el suizo, que no volverá a ser de la partida hasta Melbourne. Se trata de la segunda ocasión, en toda su carrera, que el de Basilea se retira de un torneo (la primera vez fue en París-Berçy 2008, también por problemas de espalda). Por su parte, Tsonga señaló que "estoy triste por él, porque no voy a jugar y por el torneo. Necesito un poco de tiempo en la cancha a sentirse mejor para la próxima semana". Federer no volverá a la acción hasta el Open de Australia y deja vacante su título, que podría adjudicarse Tsonga o Monfils. El derbi galo tiene cuatro antecedentes hasta la fecha, todos ellos en pista dura, con un bagaje de 3-1 favorable a Tsonga. El último precedente entre ambos data de las semifinales del torneo de Montpellier en 2010 con triunfo de Monfils.
