Accidentes
mortales de pilotos y espectadores, animales atropellados que se convierten en
víctimas inocentes, un calor sofocante con más de 40 grados, automovilistas que
pierden cinco kilos por etapa y un clima interno extraño dentro de la
organización son las primeras postales del rally Dakar 2012. Ya en la primera
etapa entre Necochea y Energía, en la provincia de Buenos Aires, y con sólo 57
kilómetros cronometrados, la fatalidad se cobró la vida del motociclista
argentino Jorge Martínez Boero y la de dos espectadores que murieron al
estrellarse la avioneta desde la que seguían la carrera.
Y aunque no todas
resultan trágicas, el Dakar produce cientos de dificultades a diario. Los
límites del rally más difícil del mundo son siempre difusos. El lunes, la segunda
etapa entre las ciudades de Santa Rosa y San Rafael fue aún más peligrosa. El
motociclista argentino Mariano Lorenzetti debió abandonar después de que un
camión que participaba en la competencia atropelló su moto.
Casi al mismo
tiempo, el francés Bruno Da Costa chocó contra una vaca en medio del camino y
terminó hospitalizado, aunque fuera de peligro. Su moto se prendió fuego
después del accidente y el piloto debió abandonar la competencia. El animal
murió en el acto. Si bien desde la organización aún no dan a conocer el total
de abandonos, en un primer recuento extraoficial se habla ya de más de 30
pilotos que dejaron la competencia, sobre los 470 que comenzaron la travesía
hace dos días en Mar del Plata.
El calor es el otro gran enemigo de los pilotos:
los más de 40 grados que hicieron este lunes, y que se esperan para la etapa de
hoy entre San Rafael y San Juan, dejaron a varios pilotos exhaustos. Según
analizaron médicos de ASO, la empresa organizadora, durante una etapa un piloto
puede llegar a perder entre cuatro y cinco kilos, por lo que hacen hincapié en
que no descuiden la hidratación durante la carrera. Y fuera de lo deportivo,
adentro de los campamentos se han vivido jornadas con un clima interno extraño.
Según afirman algunos integrantes de la organización, que prefieren no dar sus
nombres, hay una puja por puestos importantes tras el alejamiento de varios
apellidos con historia dentro de la empresa que organiza el rally. Sin embargo,
todo este mix de condimentos en el paso por Argentina es lo más suave del
rally: se cree que lo más difícil llegará en Chile y Perú. El cóctel del Dakar
es para muy pocos.
