Con goles clave del chileno Héctor Mancilla y el brasileño
Danilinho, los Tigres de Monterrey vencieron el domingo con claridad 3-1
a Santos de Torreón y se llevaron el torneo Apertura del fútbol
mexicano para romper una sequía de 29 años sin títulos.
Los Tigres habían ganado el partido de ida 1-0 y con un marcador global de 4-1 consiguieron el título.
Oribe Peralta empató el domingo la serie para Santos a los 30 minutos,
pero Mancilla empató a los 52 a centro de Jorge Torres Nilo y el
brasileño Danilinho marcó el tanto de la victoria a los 63 para los
universitarios, que ahora tienen tres títulos de primera división.
"Hace cuatro años que llegué al equipo, la situación no era la mejor, se
peleaba el descenso", dijo el volante argentino Lucas Lobos. "Y ahora,
luego de luchar y trabajar, por suerte se dio el título así que es una
alegría impresionante".
Alan Pulido agregó un tanto a los 87 minutos para los Tigres, que no
conseguían un cetro desde la temporada 1981-82, cuando vencieron al
Atlante. Su otro campeonato lo ganaron en la temporada 1977-78 al
superar a los Pumas.
Los Tigres ahora son uno de cuatro equipos con tres títulos. Los otros son Necaxa, Atlante y Santos.
"Es algo difícil de explicar, teníamos la historia del club encima, de
no conseguir un título", dijo el argentino Damián Alvarez. "Somos
privilegiados por ser parte de esto".
Santos, que buscaba el cuarto título de su historia, perdió su tercera
final en los últimos cuatro torneos. Los Guerreros perdieron los dos
torneos cortos del 2010.
"Tigres tiene un gran equipo y no necesitaba la ayuda del árbitro", dijo
el entrenador de los Guerreros, Benjamín Galindo. "Lamentablemente se
equivocó sólo de un lado".
Al igual que en el primer partido, Santos tuvo que jugar en inferioridad
numérica desde el primer tiempo porque su portero Oswaldo Sánchez fue
expulsado a los 17 minutos luego de cometerle un penal a Danilinho.
El arquero suplente Miguel Becerra desvió el penal a Lobos en una gran
atajada.
"Marco Rodríguez (el árbitro) no puede tener tanto protagonismo, ni
siquiera sé si merecía pitar la final porque para mí había otros
mejores; fue factor importantísimo para que ellos fueran campeones",
dijo Sánchez.
Los Guerreros terminaron el partido con nueve hombres por la expulsión
del zaguero panameño Felipe Baloy a los 68 y Tigres acabó con 10 por la
expulsión del zaguero Israel Jiménez.
"Estoy contento porque esto se lo merecía la gente, fue una noche muy
bonita", dijo el lateral Carlos Salcido, quien volvió a México esta
temporada desde el Fulham inglés. "Estoy contento porque me faltaba ser
campeón acá y gracias a Dios lo logramos".
Santos se puso al frente cuando José María Cárdenas le dio un gran pase
retrasado a Peralta, quien de frente a la portería no falló para igualar
el marcador global.
Fue el primer tanto permitido por los Tigres en toda la liguilla.
Contando el último juego de temporada regular, los felinos pasaron 615
minutos sin recibir goles, un récord de la institución.
"Fue un momento duro, luego de fallar el penal me sentía mal y luego
cuando cae el gol de ellos también", dijo Lobos. "Pero sabía que no nos
podíamos caer, teníamos que demostrar y se hizo un juego completo y se
pudo dar la alegría".
Al final de la celebración en el estadio, los Tigres se dirigieron a la
Macroplaza, localizada en el centro de la norteña ciudad de Monterrey,
donde festejaron con miles de aficionados.
