Un ex banquero alemán acusado de vender derechos de Fórmula Uno a
cambio de un soborno con la participación del director comercial del
deporte, Bernie Ecclestone, dijo el lunes a un tribunal de Múnich que su
decisión había ahorrado millones de euros a los contribuyentes.
'El hecho es que nuestro cliente desactivó una bomba', dijo el abogado Rainer Buessow en el primer día del juicio
al ex banquero de BayernLB Gerhard Gribkowsky, quien está acusado de
soborno, malversación y evasión impositiva en la venta de derechos de
F1.
Está acusado de que su acuerdo costó al banco 66 millones de
euros (92 millones de dólares) y de haberse quedado 32 millones como
parte de un soborno, pero su abogado arguyó que sus eficientes acciones
habían ahorrado cientos de millones en dinero de contribuyentes.
El
proceso al ex ejecutivo sigue a su arresto en enero y se espera que
continúe por varios meses. El acusado estuvo en custodia desde
principios de este año.
Ecclestone, el británico de 80 años que
administra la F1, podría ser un testigo clave en el juicio en una fecha
posterior. El directivo negó cualquier tipo de participación y dijo que
no sobornó al banquero.
